La mayoría de los problemas graves de una vivienda no se ven el día que la visitas, ni siquiera el día que te entregan las llaves. De hecho, muchas casas aparentemente perfectas empiezan a fallar cuando ya es demasiado tarde para corregirlo.
La buena noticia es que sí se puede saber si una vivienda está bien construida sin romper nada, sin hacer catas y sin ser arquitecto o ingeniero. Solo hay que saber dónde mirar… y, sobre todo, qué preguntas hacer.
En CasaTovar vemos a menudo viviendas nuevas, modernas, incluso de lujo, con errores que comprometen confort, durabilidad y valor. Y casi siempre el origen es el mismo: decisiones mal tomadas antes de que se colocara el primer ladrillo.
La calidad real de una vivienda no está en lo que se ve
Uno de los grandes errores al evaluar una casa es fijarse únicamente en:
- los acabados
- el diseño
- los materiales visibles
Una vivienda puede tener una cocina espectacular y, al mismo tiempo, puentes térmicos mal resueltos, una envolvente deficiente o una impermeabilización mediocre.
La diferencia entre una casa bonita y una casa bien construida está en lo invisible.
Dato clave que poca gente conoce:
Más del 70 % de los problemas graves en viviendas (humedades, condensaciones, pérdidas energéticas) se deben a errores de diseño y ejecución, no al uso.
El proyecto: donde se decide si una casa será buena… o problemática
Una vivienda se gana o se pierde en el proyecto, no en la obra.
Antes de pensar en calidades, hay tres documentos que dicen mucho más de lo que parece:
1. El estudio geotécnico
Si no existe, o es genérico, es una señal de alarma clara.
El terreno manda. Una estructura bien calculada sobre un mal estudio del suelo es una bomba de relojería silenciosa.
Dato técnico interesante:
Una cimentación sobredimensionada encarece la obra.
Una cimentación mal calculada puede arruinar una vivienda entera.
2. La memoria constructiva
Aquí se separan las viviendas bien pensadas de las improvisadas.
Una buena memoria explica cómo se construye, no solo qué se coloca.
Ojo a frases vagas como:
- “aislamiento según normativa”
- “impermeabilización estándar”
- “acabados de primera calidad”
Una memoria técnica seria habla de:
- espesores
- continuidad de aislamientos
- soluciones en encuentros críticos
- sistemas, no marcas
3. Los detalles constructivos
Este es uno de los puntos más reveladores.
Si el proyecto no desarrolla bien:
- encuentros de fachada con forjados
- carpinterías
- cubiertas
- arranques de muros
lo más probable es que en obra se improvise.
Y donde se improvisa, aparecen los problemas.
La envolvente térmica: el verdadero corazón de la vivienda
La mayoría de la gente cree que una casa es eficiente porque tiene:
- aerotermia
- suelo radiante
- placas solares
Error.
Todo eso no sirve de nada si la envolvente está mal diseñada.
Una vivienda bien construida mantiene la temperatura aunque se vaya la calefacción.
Una mal construida depende siempre de máquinas.
Dato que impacta:
Una casa con puentes térmicos puede perder hasta un 30 % de la energía por zonas invisibles, aunque tenga el mejor sistema de climatización del mercado.
Puentes térmicos: el fallo que casi nadie detecta a tiempo
Los puentes térmicos son zonas por donde:
- se escapa el calor
- entra el frío
- aparece la condensación
No se ven, pero se sienten con los años:
- paredes frías
- moho
- incomodidad constante
Una vivienda bien construida no los elimina del todo, pero los controla y los trata.
Cuando no aparecen dibujados en el proyecto, aparecen en forma de problemas reales más adelante.
Carpinterías: mucho más que ventanas bonitas
Las ventanas son uno de los grandes engaños del sector.
Se habla de perfiles, colores y marcas, pero se olvida lo más importante:
- instalación
- sellado
- continuidad del aislamiento
Dato técnico que sorprende:
Una ventana excelente mal instalada rinde peor que una ventana media bien colocada.
Una casa bien construida presta atención a:
- premarcos aislados
- continuidad del SATE o aislamiento interior
- correcta estanqueidad al aire
Impermeabilización: cuando el error aparece años después
Las humedades no suelen aparecer el primer invierno.
Aparecen cuando ya nadie se acuerda de cómo se construyó la casa.
Las zonas críticas son siempre las mismas:
- cubiertas planas
- terrazas
- encuentros con muros
- sótanos
Una vivienda bien construida invierte más en impermeabilizar que en decorar, aunque no se vea.
Dato curioso:
Reparar una impermeabilización mal ejecutada puede costar entre 5 y 10 veces más que haberla hecho bien desde el principio.
La señal definitiva: cómo se habla de la casa
Hay un detalle que nunca falla.
Cuando una vivienda está bien construida, quien la explica:
- habla de sistemas
- habla de decisiones
- sabe por qué se hizo así
Cuando no lo está:
- todo son marcas
- todo es estética
- todo es “porque se hace así”
La calidad se nota en el discurso.
Una casa bien construida se nota… aunque no se vea
Una buena vivienda:
- es silenciosa
- mantiene la temperatura
- envejece bien
- no da problemas
No presume, funciona.
En CasaTovar creemos que la verdadera calidad no necesita marketing.
Necesita criterio, técnica y experiencia.
Porque una casa no es buena el día que se entrega.
Es buena diez, veinte y treinta años después.
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